Una charla del jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, Gustavo Javier Valverde, en un canal de streaming local reactivó un viejo foco de fricción en la frontera sur. Durante una entrevista, el militar reflexionó sobre el valor estratégico del Atlántico Sur y sostuvo que la región del Estrecho de Magallanes funciona como un paso bioceánico clave donde resulta indispensable sostener la presencia y ejercer la soberanía. Si bien el propio oficial remarcó que el trabajo conjunto con las fuerzas del vecino país atraviesa un gran momento y se da de manera coordinada, el impacto del mensaje no tardó en cruzar la cordillera.
La respuesta desde Santiago fue inmediata y contundente. El ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Francisco Pérez Mackenna, dejó en claro la postura de su administración y remarcó que «la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes en su totalidad es indiscutible y se funda en los Tratados de 1881 y 1984 suscritos por ambos países». A sus dichos se sumó también el ministro del Interior trasandino, Claudio Alvarado, quien cuestionó que reaparezcan este tipo de debates cuando los límites territoriales quedaron saldados hace décadas.
En el plano diplomático, el gobierno chileno ya confirmó el despacho formal de una nota de reclamo dirigida al Poder Ejecutivo argentino para marcar disconformidad por lo expresado. Mientras en el ámbito parlamentario del vecino país varios dirigentes alzaron la voz solicitando explicaciones, las autoridades chilenses reiteraron el pedido de actuar con cautela ante el tratamiento de temas sensibles para la agenda bilateral.
