Las tensiones internas dentro del oficialismo sumaron un capítulo de fuerte carga simbólica tras una llamativa muestra de afecto en la Casa Rosada. Javier Milei exhibió públicamente su respaldo hacia Santiago Caputo, un gesto que los sectores más duros del espacio interpretaron de inmediato como una señal de cara al armado electoral que se viene. El núcleo militante que responde al estratega digital tomó este espaldarazo como una garantía de protagonismo político, convencido de que la solidez de la gestión actual requiere obligatoriamente de su presencia en las futuras discusiones territoriales.
La supervivencia del asesor en las esferas más altas del poder se da en medio de un persistente tironeo con el sector que lideran Karina Milei y los Menem. Tiempo atrás, tras una serie de triunfos electorales de la estructura oficialista, surgieron versiones que apuntaban a un recorte de atribuciones para el entorno de Santiago Caputo, con especial foco en áreas de control institucional muy codiciadas como la SIDE, ARCA e YPF. Posteriormente, cambios de nombres en carteras clave parecieron debilitar su posición, pero la respuesta del mandatario fue profundizar la sintonía personal y ratificarlo como un consultor ineludible.
La réplica de este acercamiento no tardó en trasladarse a los canales digitales oficiales, donde las bases replicaron con entusiasmo la fotografía del encuentro. Quienes responden al estratega confían en que este escenario les abrirá las puertas a lugares en las boletas electorales que previamente les habían sido negados por los armadores tradicionales de la provincia y la nación. «Nos necesitan adentro porque si no, no llegamos», señalaron con firmeza desde las filas de esa agrupación, dejando en claro que se consideran una pieza indispensable para sostener el andamiaje del proyecto oficialista.
