Axel Kicillof dio marcha atrás con los planes que venía armando y decidió cancelar la gira que tenía programada hacia tierras asiáticas. Este movimiento se da luego de su paso por Nueva York, donde mantuvo distintos encuentros con inversores y representantes de fondos de inversión para analizar la situación financiera de la provincia de Buenos Aires.

La agenda internacional que el mandatario provincial preparaba apuntaba a desembarcar en la feria internacional de Shanghái, un evento comercial de gran peso global. Sin embargo, prefirió pegar el faltazo a ese destino ante la inminente llegada del papa León XIV, un acontecimiento político y religioso de máxima centralidad que captará todas las miradas locales.

Dentro del entorno del dirigente bonaerense calcularon que ausentarse durante esos días equivalía a regalarle todo el protagonismo institucional a la Casa Rosada. En consecuencia, la decisión de quedarse en el distrito generó cierto ruido y malestar en la embajada oriental, que ya contaba con la participación del gobernador en tierras asiáticas.