El presidente argentino Javier Milei volvió a meterse de lleno en la política del país vecino al cruzar con dureza al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, a quien tildó públicamente de «zurdo ladrón» en la recta final hacia la segunda vuelta presidencial. Con este nuevo ataque verbal, el jefe de Estado intensificó su abierta campaña en contra del líder del Partido de los Trabajadores y reafirmó su absoluto respaldo al sector opositor que compite en el balotaje brasileño.
La escalada discursiva se da en un momento político sumamente delicado y con los ánimos caldeados tras los resultados de la primera vuelta, donde el postulante opositor Flávio Bolsonaro cosechó el 47,03% de los votos válidos frente al 45,16% que obtuvo el actual mandatario. Al no haber alcanzado la mayoría absoluta requerida, ambos dirigentes quedaron habilitados para definir la presidencia en las urnas, un escenario que despertó el firme interés del líder libertario argentino en la región.
Lejos de mantener una postura neutral propia de la diplomacia tradicional, el mandatario argentino aprovechó sus plataformas habituales para cuestionar la gestión de su par brasileño y redobló las críticas sobre sus antecedentes judiciales. Desde la administración libertaria sostienen una línea de confrontación directa con los gobiernos de tinte progresista de América Latina, marcando diferencias ideológicas profundas y apostando fuerte por un giro político en el principal socio comercial del Mercosur.
