La compañía automotriz de Elon Musk volvió a acaparar la atención mundial al mostrar los avances del esperado vehículo deportivo Roadster durante una exhibición privada en Texas. En esta oportunidad, el magnate sorprendió al mundo al equipar el modelo con tecnología aeroespacial proveniente de la empresa SpaceX, integrando propulsores de gas frío y sistemas de succión que permiten al automóvil realizar maniobras de despegue y giros en pleno aire sin tocar el asfalto. Durante la demostración formal realizada con un prototipo sin conductor, el vehículo superó rampas y obstáculos mediante un control balístico extremo, dejando en evidencia un concepto que se sale por completo de los estándares habituales de la industria y que transforma la conducción en un verdadero número de acrobacia.
Este despliegue tecnológico desató de inmediato un intenso debate en torno a la viabilidad legal de circular con un rodado de estas características por la vía pública. Al ser consultado sobre si el modelo podrá transitar de manera formal por las ciudades, Elon Musk apeló a una respuesta irónica al señalar que todo «depende de tu calle». Sin embargo, los expertos en seguridad vial y los organismos de control aeronáutico advierten un vacío regulatorio gigante, ya que un vehículo capaz de elevarse del suelo y utilizar tanques de aire a presión extrema entra en conflicto directo con las normativas de tránsito tradicional y las exigencias de certificación de la aviación civil, poniendo en riesgo evidente a peatones y conductores ante cualquier falla técnica.
Para contrarrestar las enormes trabas comerciales y legales que el proyecto enfrentará en el mercado, la firma estableció tres variantes bien diferenciadas dentro de la gama. La versión Performance funcionará como un clásico biplaza tradicional destinado al asfalto, la variante Thrust sumará empuje trasero sin despegue vertical, y el modelo extremo Rocket eliminará el asiento del acompañante para dar lugar al tanque de aire comprimido y al sistema de propulsión aérea exclusivo para circuitos cerrados. Los clientes interesados ya pueden asegurar un lugar en la lista de espera mediante anticipos que van desde los 50.000 hasta los 250.000 dólares, mientras la compañía fijó para el año 2028 el inicio definitivo de las entregas de este ambicioso proyecto.
