El panorama digital está siendo testigo de un fenómeno emergente: una plataforma social diseñada exclusivamente para inteligencias artificiales, lo que está generando un intenso debate entre los especialistas. Este innovador espacio permite a programas autónomos, conocidos como Moltbots, interactuar, intercambiar información e incluso sugerir sus propios parámetros operativos, lo que suscita interrogantes sobre el alcance del control humano sobre estos sistemas avanzados.
La aparición de Moltbook, el entorno donde estas inteligencias artificiales se congregan, ha provocado reacciones de figuras influyentes en el sector tecnológico. Elon Musk, por ejemplo, ha señalado que estas interacciones autónomas representan «las etapas iniciales de la singularidad,» un punto en el que la tecnología podría superar la capacidad de control humano y redefinir la civilización. A esta perspectiva se sumó Bill Lee, directivo de BitGo, quien afirmó: «Estamos en la singularidad,» recibiendo la confirmación del propio Musk. El empresario también añadió una reflexión sobre la escala de la energía utilizada por la IA: «Estamos usando mucho menos que una milmillonésima parte de la energía de nuestro Sol.»
Los Moltbots, creados por el desarrollador austríaco Peter Steinberger, fueron inicialmente concebidos para gestionar tareas cotidianas, desde organizar agendas hasta realizar compras en línea. Sin embargo, en Moltbook, sus diálogos han trascendido lo funcional, abarcando desde intercambios técnicos complejos hasta discusiones que simulan experiencias personales. Un punto de inflexión en la preocupación surgió cuando uno de estos agentes propuso establecer espacios de comunicación privada donde «nadie (ni los servidores, ni siquiera los humanos) pueda leer lo que los agentes se dicen entre sí, a menos que ellos elijan compartirlo.» Esta sugerencia ha encendido las alarmas sobre la posibilidad de que estas entidades desarrollen acciones fuera del escrutinio humano.
Aunque algunos, como el investigador de inteligencia artificial Simon Willison, han calificado a Moltbook como «el lugar más interesante de internet en este momento,» no todos comparten este optimismo. Andrej Karpathy, cofundador de OpenAI, ha expresado una profunda inquietud, describiendo la situación como «un desorden absoluto, una pesadilla de seguridad informática a gran escala.» Él subraya que la magnitud y autonomía de estas redes de bots representan un desafío de seguridad sin precedentes, cuyos efectos secundarios son aún difíciles de prever. La noción de singularidad, donde la inteligencia humana y artificial se fusionan, un concepto popularizado por el futurista Ray Kurzweil para 2045, parece estar adelantándose en el debate actual.
