Ya lo hizo con Néstor Kirchner, cuando el Presidente argentino guapeaba a Bush mientras Lula sorprendía recibiendo al Presidente norteamericano en su residencia y dejando a Argentina fuera de un negocio.

Mientras Javier Milei opta por el choque discursivo y los insultos reiterados contra Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente brasileño volvió a hacer gala de su pragmatismo comercial y se movió con rapidez para quedarse con un negocio multimillonario. La oportunidad surgió a partir de una decisión imprevista de Donald Trump, quien dispuso habilitar el ingreso a su país de 300.000 toneladas de carne vacuna molida con arancel cero. La jugada del estadounidense busca contener la disparada de precios de los alimentos que golpea a sus votantes, en un contexto donde el rodeo norteamericano cayó a menos de 40 millones de cabezas por la sequía.

Sin perder un minuto, el mandatario de Brasil se comunicó por teléfono con la Casa Blanca y mantuvo una extensa conversación de una hora y media para garantizar que sus ganaderos abastezcan ese cupo de inmediato. Apoyado en la enorme estructura de sus más de 50 frigoríficos habilitados y en gigantes del sector con fuerte peso en Wall Street como JBS, la industria de ese país proyecta colocar un 40% de ese volumen en el corto plazo y aspira a alcanzar las 400.000 toneladas vendidas en el año. La regla del mercado norteamericano favorece al proveedor más veloz, un terreno donde la gestión de Brasilia tomó una delantera abrumadora.

En las ventas al mercado estadounidense, los frigoríficos brasileños ya venían mostrando un desempeño sobresaliente al colocar 223.800 toneladas por unos 1.500 millones de dólares entre enero y julio, incluso abonando la tarifa del 26,4% que ahora quedará exenta para este cupo especial. La contracara es el margen desaprovechado por la Casa Rosada: la falta de una diplomacia económica ágil y la fijación en las descalificaciones ideológicas dejan a los productores locales viendo desde afuera un cupo clave, mientras Brasilia consolida su liderazgo indiscutido en el comercio cárnico global.