La situación en Venezuela sigue generando rispideces en la región. Mientras Javier Milei buscaba articular una cumbre contra el régimen de Nicolás Maduro, el presidente panameño José Raúl Mulino se le adelantó y convocó a 17 naciones con posturas críticas al mandatario venezolano.

Mulino citó a los países que avalaron en la OEA la resolución que exigía a Caracas publicar los resultados de los comicios presidenciales. La iniciativa busca «ensayar acciones que apoyen la democracia y voluntad popular» de los venezolanos, según sus palabras.

Entre los convocados se encuentran Argentina, Estados Unidos, Chile y Paraguay, algunos de los cuales ya se han alineado con la estrategia conciliadora de Lula da Silva hacia Maduro. Esta movida deja en evidencia el escaso liderazgo regional de Milei en la crisis venezolana.

«La crisis expuso la falta de capacidad de Milei, que se limitó a tuits contra Maduro sin una estrategia protagónica», señalan analistas. De hecho, el libertario debió agradecer a Brasil por proteger la embajada argentina y dar asilo a opositores.

Mientras Lula gana terreno como mediador, Mulino intenta reactivar el antichavismo duro previo al giro de México y Colombia. No obstante, recomponer ese frente antiMaduro con Brasilia ahora al margen luce muy complejo para el presidente panameño y Milei.