Impulsado por la reactivación del crédito y la confianza de los inversores, el sector inmobiliario marplatense registró en abril cifras récord en la comparación interanual. Un profesional analiza el fenómeno y asegura que «es el momento de hacerlo» para quien busque comprar, ya que los valores iniciaron una curva ascendente que se sostendrá en el tiempo.
El mercado inmobiliario de Mar del Plata está viviendo una primavera en pleno otoño. Lejos de la quietud que caracterizó a años anteriores, el sector experimentó en abril un crecimiento extraordinario que consolida una tendencia de reactivación y augura un futuro prometedor para la inversión en «ladrillos». Según datos oficiales del Colegio de Escribanos local, la venta de propiedades registró un salto interanual del 71 %, un indicador contundente que refleja el dinamismo que ha ganado la plaza.
Las cifras son elocuentes. Durante el mes de abril de 2025, se firmaron 1.421 escrituras de compraventa, un número que contrasta fuertemente con las 831 operaciones registradas en el mismo período del año anterior. Este impulso no solo se observa en la comparación con 2024, sino también en la evolución mensual. Respecto a marzo de este año, la actividad notarial para la compra y venta de propiedades creció un 24,7 %, demostrando una aceleración sostenida.
Sin embargo, el dato más espectacular proviene del sector de los créditos. Las hipotecas, un instrumento financiero clave que estuvo prácticamente ausente durante años, tuvieron un regreso triunfal. En abril se constituyeron 229 hipotecas, lo que representa un aumento sideral del 458,5 % en comparación con las apenas 41 que se habían contabilizado en abril de 2024. La tendencia mes a mes también es robusta: la cifra implica un crecimiento del 32,3 % respecto a las 173 hipotecas de marzo de 2025.
Este fenómeno, que combina un fuerte aumento en las operaciones de contado con el resurgimiento del apalancamiento financiero, está transformando el paisaje urbano y las oportunidades de inversión en la ciudad.
Para comprender las claves detrás de estos números, Gabriel Fernández Arancibia (Reg. 4086 del Colegio de Martilleros de Mar del Plata) , ofrece una visión clara del panorama actual. Según él, estamos ante una confluencia de factores que convierten a este en un momento bisagra para tomar decisiones de inversión.
“Claramente es un momento oportuno”, afirma con seguridad. “Empezó a haber más movimiento en el sector a través de los créditos, del blanqueo de oportunidades, de que el dólar quieto y el horizonte a mediano plazo un poco más tranquilo hacía que la gente se decida a comprar. Básicamente, a buscar oportunidades que todavía había y hasta el momento, ahora lo sigue habiendo”.

El análisis de Fernández Arancibia se apoya en una premisa fundamental: el mercado viene de un ciclo bajo y ahora ha comenzado su recuperación. “El mercado inmobiliario estuvo hace un año y medio, dos años atrás, por el piso en los valores. Las propiedades estaban en su piso y ahora están retomando valor”, explica. “Entonces, aquella persona que necesite comprar o que vea la oportunidad de comprar, ya sea terrenos, lotes, departamentos, casas, es el momento de hacerlo. Porque esto va para arriba. Es cíclico, tuvimos un momento bajo hace un par de años atrás y ahora va para arriba”.
El consejo para el inversor o la familia que busca un hogar es contundente: no demorarse. “Son cosas que tardan entre 5 y 10 años, o sea que todo lo que compres ahora dentro de 3 meses va a ser más caro, dentro de 6 meses va a ser más caro, dentro de 1 año, dentro de 2 años va a ser más caro. Por eso no hay que dejarse estar. Si te demoras, vas a pagar un poquito más y la rentabilidad va a ser un poquito menor”.
Una de las evidencias más palpables de este cambio de ciclo es la disminución de los carteles de «Se Vende» en las calles de Mar del Plata, un fenómeno que cualquier residente puede constatar. “Hace dos años atrás, dabas una vuelta y en todas las cuadras veías de dos a tres carteles en los balcones, en una casa, en un local. Hoy ya no lo ves tanto”, comenta el profesional.
Esta menor visibilidad de la oferta no es casual. “Las propiedades que estaban en valores bajos en dólares, obviamente, se han ido vendiendo. Toda esta movida de blanqueo, créditos y nuevas oportunidades hizo que se vayan vendiendo. O sea, que la demanda aumentó y bajó la oferta de propiedades. Entonces es una buena oportunidad para cuando uno ve algo que le interesa, no dejarse estar, porque es muy probable que dentro de 15 días, 20 días, ya no esté más a la venta”.
Este escenario beneficia tanto al que busca una vivienda familiar como a las empresas en expansión, un factor clave en una ciudad con el dinamismo industrial y comercial de Mar del Plata. “Se está viendo que en los espacios vacíos que quedaban en algunas zonas urbanas se construyen locales para una empresa que ya lo tenía preestablecido o porque se construye y se alquila, y no tarda nada en alquilarse”, señala Fernández Arancibia.
El abanico de oportunidades es amplio. Para el inversor, el consejo es definir bien el objetivo. “Todo depende de lo que quieras vos, cuál es tu objetivo, en qué tiempo, qué monto de inversión tenés”, explica el experto. “Hoy las propiedades siguen estando bajas. Es una buena oportunidad comprar una casa, pero también es mejor negocio por ahí comprar lotes para construir, lotes para hacer locales, o departamentos para reciclar que todavía están baratos para vender dentro de 3 o 4 años. Sabés que la plata está segura, mejor que tenerla en una caja de seguridad o abajo del colchón”.
El ciclo ha cambiado, los números lo confirman y las oportunidades están sobre la mesa. Como resume Fernández Arancibia: “El consejo es no dejar las cosas para después. Asesorarse, informarse bien, pero no dejar pasar el tiempo”. Ya sea para una familia que busca un nuevo hogar o para una empresa con planes de expansión, el momento para actuar en el mercado inmobiliario marplatense es ahora.
Información de Contacto: 223 503-9282 – Alvarado 2251, 2do. B, Mar del Plata.
