«¿El regreso a la calma será duradero? Seré prudente, pero el pico que hemos visto en los últimos días ya ha pasado», dijo el presidente francés. Los disturbios se iniciaron el martes pasado tras la muerte de Nahel, un joven de 17 años de ascendencia argelina a quien un policía le disparó a quemarropa.
El presidente francés, Emmanuel Macron, recibió a más de 200 alcaldes de localidades golpeadas por serios disturbios desatados hace una semana por el asesinato de un adolescente de origen árabe que fue baleado por un Policía, en medio de señales de remisión de la violencia.
«¿El regreso a la calma será duradero? Seré prudente, pero el pico que hemos visto en los últimos días ya ha pasado», dijo Macron al inicio de la reunión con los intendentes, a quienes expresó su «apoyo» y «reconocimiento» por su «acción».
El encuentro llegó en momentos en que los niveles generales de violencia parecen estar disminuyendo de manera sostenida.
Las fuerzas de seguridad detuvieron a 72 personas, hubo 24 edificios dañados y 159 autos incendiados, pero ningún agente herido, informó el Ministerio del Interior.
En contraste la noche previa hubo 157 detenidos y tres policías heridos, y la anterior, 719 arrestos y 45 policías heridos.
Los disturbios estallaron en la noche del martes pasado tras la muerte de Nahel, un joven francés de 17 años de ascendencia argelina y marroquí a quien un policía disparó a quemarropa durante un control de tránsito en Nanterre, cerca de París. Un video captó el momento del homicidio.
Desde entonces, durante siete noches seguidas se incendiaron comisarías, escuelas y alcaldías, se saquearon comercios y se lanzaron cohetes a las fuerzas de seguridad.
La conmoción por la ola de violencia creció luego de que un auto en llamas fuera lanzado el fin de semana contra el domicilio del alcalde de Hay-les-Roses, una localidad de la periferia sur de París.
Además, frente a las protestas por la muerte de Nahel, grupos fascistas comenzaron a patrullar las calles de Francia con bates de béisbol y al grito de «Francia para los franceses».
Asimismo, agrupaciones de derecha crearon colectas para ayudar económicamente y brindar su apoyo a la familia del policía de 38 años que asesinó al joven y que se encuentra detenido desde el martes pasado bajo el cargo de homicidio involuntario.
Las autoridades francesas han identificado al joven muerto solo como Nahel M., porque era menor de edad. Sin embargo, medios franceses han publicado que su apellido era Merzouk.
El análisis de los hechos y la respuesta se anuncia complicados. La derecha y la ultraderecha piden mano dura contra los disturbios, mientras que la oposición de izquierda apunta también al polémico papel de la Policía en los suburbios.
Las primeras propuestas apuntan a la primera opción. Durante una visita la pasada noche a policías, Macron abogó por «sancionar económicamente» a las familias de los jóvenes que participen en los disturbios. La semana pasada, llamó a sus padres a mantenerlos en casa.
