El presidente de Argentina, Alberto Fernández, ha decidido no participar en la XV Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del grupo BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) ya que no está prevista la incorporación de Argentina al bloque, según fuentes oficiales. Aunque se esperaba que la expansión del grupo fuera el tema principal de la conferencia, la oficialización de nuevos países no está en la agenda del evento.

Ante esta situación, Fernández ha desistido de viajar a Johannesburgo, la capital de Sudáfrica, donde se llevará a cabo la cumbre de forma presencial. En su lugar, el canciller Santiago Cafiero participará de manera virtual en las reuniones «BRICS Africa Outreach» y «BRICS Plus Dialogue», que se celebrarán el próximo jueves.

Aproximadamente 23 naciones, incluyendo a Argentina, expresaron formalmente su interés en unirse al grupo BRICS. Aunque es posible que este tema se mencione durante las reuniones mencionadas, la falta de inclusión en el bloque significa que Argentina no podrá ampliar sus destinos comerciales ni aumentar sus exportaciones, lo que limita la entrada de divisas tan necesarias para hacer frente a las deudas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por alrededor de 45.000 millones de dólares.

Además, sin ser parte del grupo BRICS, Argentina no podrá acceder a créditos inmediatos del Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) de los BRICS. Este bloque representa más del 42% de la población mundial, abarca el 30% del territorio del planeta y representa el 23% del producto interno bruto (PIB) y el 18% del comercio global.

La ausencia de Argentina en el grupo BRICS significa una pérdida de oportunidades económicas y comerciales para el país, que se ve afectado por la falta de recursos financieros para hacer frente a sus obligaciones de deuda y fortalecer su economía en general.