Un acto violento ocurrió en Múnich, Alemania, cuando un automóvil embistió deliberadamente a un grupo de personas que participaban en una manifestación sindical. Las autoridades han confirmado que al menos 28 personas resultaron heridas, entre ellas dos niños. El conductor, un joven afgano de 24 años que había solicitado asilo, fue detenido en el lugar de los hechos.

La policía local ha indicado que se sospecha que este incidente es un ataque intencionado. El gobernador de Baviera, Markus Söder, expresó su preocupación por la gravedad de la situación, mientras que el canciller Olaf Scholz declaró que el responsable debe ser severamente castigado y expulsado del país. “Lo que ha ocurrido es horrible”, afirmó Scholz, subrayando que el atacante no debe recibir ninguna clemencia.

El embiste se produjo poco antes del inicio de la Conferencia de Seguridad de Múnich, un evento internacional que reúne a líderes y funcionarios de política exterior. Testigos del suceso relataron que el automóvil, un Mini Cooper blanco, aceleró y arremetió contra los manifestantes que se encontraban en la calle alrededor de las 10:30 de la mañana. Las ambulancias llegaron rápidamente al lugar para atender a los heridos.

Las autoridades han establecido un punto de recogida de declaraciones para los testigos y han cortado la circulación en la zona para facilitar el trabajo de los servicios de emergencia. Este ataque se suma a una serie de incidentes violentos en Alemania, donde la migración ha cobrado relevancia en el debate político, especialmente con las elecciones programadas para el 23 de febrero.

El alcalde de Múnich, Dieter Reiter, se mostró “profundamente conmocionado” por el ataque, mientras que la policía continúa investigando el caso. Este suceso resalta la creciente preocupación por la seguridad en el país, especialmente en relación con los inmigrantes y su implicación en actos delictivos.