El gobierno de Javier Milei ha oficializado el cierre de la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) y la Comisión Nacional del Tránsito y la Seguridad Vial. Esta medida, que ya había sido anticipada por el vocero presidencial Manuel Adorni, se concretó con la publicación del Decreto 461/2025 en el Boletín Oficial.

Adorni justificó la decisión argumentando que se busca poner fin a la corrupción en la obra pública, recordando la causa Vialidad en la que Cristina Kirchner fue condenada. Según el vocero, la DNV presentaba una estructura sobredimensionada y costosa, con una gran cantidad de personal administrativo en comparación con el personal operativo. Se estima que el cierre de estos organismos generará un ahorro anual de 100 millones de dólares, optimizando el mantenimiento de las rutas con una mayor participación del sector privado.

El gobierno también criticó la gestión anterior de la DNV, señalando irregularidades en la contratación de personal y una desproporción entre los recursos materiales disponibles y la capacidad para operarlos. Adorni destacó que el presidente Milei utilizó las facultades delegadas para generar un alivio fiscal a las arcas del Estado, ahorrando 2 mil millones de dólares en gastos.

La CNRT pasará a denominarse Agencia de Controles y Servicios Públicos del Transporte y será la autoridad de aplicación en lo que refiere a normas relacionadas a la fiscalización de concesiones viales. El Gobierno dará apertura a la licitación de 9.120 kilómetros de rutas.