La conformación del partido La Libertad Avanza en Río Negro se vio envuelta en un escándalo por presuntas afiliaciones truchas. Ante las numerosas denuncias, el apoderado de la fuerza política solicitó suspender por 30 días el trámite de reconocimiento partidario en esa provincia.

Según trascendidos, una funcionaria cercana a la diputada libertaria Lorena Villaverde habría utilizado documentación apócrifa, incluyendo DNI de personas fallecidas y federados sin su consentimiento, para reunir la cantidad de adhesiones requeridas.

«Demostraremos que no hubo delito alguno por parte de esta línea interna, sino un intento de ensuciar nuestra imagen», alegó el apoderado Jonathan O’Rourke al juez electoral, adjudicando la maniobra a exfuncionarios desplazados.

No obstante, ya se presentaron más de 30 denuncias penales contra La Libertad Avanza por el presunto fraude en las afiliaciones. Celeste Ventureyra, titular de organismos sociales en Río Negro y señalada como la principal sospechosa, fue suspendida de su cargo en la Federación local de Box.

En un intento por descomprimir la situación, O’Rourke anunció que darán de baja 500 fichas de adhesión. Sin embargo, la oposición denuncia que el escándalo agrava el aislamiento del oficialismo en su intento por constituirse como partido a nivel nacional.