La jornada laboral de cuatro días está ganando terreno en la Argentina. Un reciente estudio reveló que el 88% de los empleados respalda este esquema reducido que permitiría mayor equilibrio entre la vida personal y profesional. A su vez, el 70% cree que su productividad mejoraría bajo este formato más flexible.
Si bien la tendencia global apunta hacia semanas laborales más cortas, tan solo el 6% de las empresas argentinas ha implementado este modelo innovador hasta el momento. No obstante, aquellas compañías que sí lo han adoptado afirman disfrutar de grandes beneficios.
«Observamos una disminución del agotamiento del personal y un ambiente laboral más positivo», resaltan expertos en recursos humanos. Factores clave para retener talento en mercados cada vez más competitivos por captar los mejores profesionales.
Para los trabajadores, un día libre adicional representaría tiempo extra para compartir con sus seres queridos, descansar, hacer deporte y disfrutar de actividades recreativas. Elementos que redundarían en una mejor calidad de vida.
«La adopción de jornadas reducidas no solo beneficiará a los colaboradores, sino que también derivará en mayor productividad, satisfacción laboral y retención de talentos para las organizaciones», afirma Romina Diepa, ejecutiva de la empresa especializada en espacios de trabajo flexibles, WeWork.
Si bien falta un mayor impulso empresarial, el camino hacia la semana de cuatro días ya está siendo transitado por startups y compañías tecnológicas proclives a experimentar con nuevas modalidades de empleo.
