En la inauguración de las sesiones legislativas en Chubut, el gobernador Ignacio “Nacho” Torres ofreció un discurso que, aunque no generó un gran eco político, dejó una frase que captó la atención de los presentes: “Nuestra provincia no será salvada por ninguna fuerza del cielo; nos levantaremos a través del trabajo, la producción, el empleo y el desarrollo”. Esta declaración, que recuerda las palabras del presidente Javier Milei, fue la única parte del discurso que no convenció a la audiencia.

Torres también se refirió de manera despectiva a ciertos líderes gremiales del sector docente, a quienes tildó de “delirantes, terraplanistas y anarquistas”. Justificó su postura al mencionar que lo habían denunciado penalmente, alegando que estaba financiando la guerra en Gaza a favor de los israelíes mediante una empresa, a cambio de un proyecto de desalinización. “No quieren trabajar. Esa es la realidad”, sentenció.

Durante casi una hora y 45 minutos, el gobernador expuso sus ideas para dar inicio a un nuevo período de sesiones. Uno de los momentos más emotivos fue cuando se acercó a un grupo de bomberos que habían combatido incendios en Epuyén y el Parque Nacional Los Alerces, recibiendo una ovación del público. Al ser preguntado sobre el plebiscito de octubre sobre la eliminación de fueros, Torres se mostró confiado, afirmando que ganarían con más del 90 por ciento de los votos.

En su discurso, Torres destacó los logros económicos de su gestión, enfatizando que Chubut, junto con Neuquén y Salta, había logrado mantener el empleo en 2024, a diferencia de otras provincias. También expresó su intención de emular el modelo turístico de Río Negro para potenciar la economía patagónica. En cuanto a la educación, el gobernador lamentó haber heredado una situación crítica y anunció proyectos significativos, como un acueducto para Comodoro Rivadavia y la reinauguración de la Casa de Gobierno.