La ciudad y sus alrededores experimentan un crecimiento notable en desarrollos residenciales cerrados. Gabriel Fernández Arancibia (Reg. 4086 del Colegio de Martilleros de Mar del Plata), analiza las claves de esta transformación y sus implicancias para el mercado y la calidad de vida.

Por Marcelo Pérez Peláez

Una tendencia consolidada en expansión

El crecimiento de los barrios privados en Mar del Plata ha dejado de ser una novedad para convertirse en una realidad cada vez más visible. En los últimos años, el número de desarrollos de este tipo ha aumentado considerablemente, no solo dentro del ejido urbano, sino también en zonas periféricas y rurales del partido, como Chapadmalal, Ruta 2, Ruta 11, Ruta 226 o el corredor de la Avenida Jorge Newbery.

Gabriel Fernández Arancibia, profesional inmobiliario con trayectoria en el mercado local, sostiene que este fenómeno no es aislado ni circunstancial. “Estamos asistiendo a una evolución en la forma de habitar, potenciada por la pandemia pero con raíces más profundas. Muchas familias han decidido abandonar el centro urbano en busca de tranquilidad, seguridad y contacto con la naturaleza”.

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Diversidad de propuestas para necesidades distintas

El crecimiento del sector se explica en parte por la amplitud de la oferta, que responde a distintos perfiles, intereses y presupuestos. Existen barrios con un enfoque más urbano, con alta densidad y servicios compartidos, y otros con una lógica más rural, tipo chacra, con lotes amplios y baja ocupación.

“Hoy se pueden encontrar desarrollos cerrados con gran variedad de características: desde aquellos con amenities completos –club house, piletas, canchas, espacios verdes– hasta opciones más sencillas, sin expensas altas, pensadas para un público más austero. Todo depende del estilo de vida que el comprador busca adoptar”, señala Fernández Arancibia.

Además, muchos proyectos se comercializan en etapas tempranas, con la posibilidad de adquirir terrenos y construir desde cero. Esto representa una oportunidad significativa para quienes desean una vivienda personalizada, diseñada a medida y en función de sus preferencias estéticas y funcionales.

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Nuevas tecnologías y tiempos más eficientes

La evolución de los sistemas constructivos también ha sido determinante para el desarrollo de estos barrios. “La construcción tradicional, si bien sigue siendo válida, ha cedido terreno frente a métodos más ágiles, como el sistema en seco o por paneles. Estos permiten levantar una vivienda en plazos mucho más cortos, con diferencias no tan marcadas en costos finales”, explica el martillero.

Sin embargo, advierte que no todos los barrios admiten cualquier tipo de construcción, por lo que es imprescindible conocer las normativas internas antes de adquirir un lote. “Algunos desarrollos exigen superficies mínimas de obra, tipos de materiales específicos o limitaciones en el diseño arquitectónico. Por eso, informarse previamente es clave”.

Un cambio de paradigma en el estilo de vida

El perfil del comprador también ha cambiado. Si bien persisten los proyectos de fin de semana o segunda residencia, hoy son cada vez más quienes deciden trasladarse de forma permanente a estos nuevos entornos. “Muchos clientes optan por vender sus propiedades en el centro –casas o departamentos– para invertir en un entorno más seguro, más verde y con menor nivel de estrés cotidiano”, explica Fernández Arancibia.

También es frecuente encontrar operaciones mixtas, en las que una propiedad se entrega en parte de pago por un lote o una casa ya construida. Este tipo de transacciones facilita el acceso a quienes, de otro modo, no podrían afrontar una compra desde cero.

Claves para tomar una decisión informada

Para quienes están considerando esta alternativa, Fernández Arancibia sugiere abordar el proceso con seriedad y planificación. “No alcanza con el deseo. Es fundamental asesorarse con un profesional, evaluar las opciones disponibles y asegurarse de que el barrio elegido sea compatible con el proyecto personal o familiar”.

Entre los aspectos a tener en cuenta, destaca:

* Ubicación y accesos.
* Servicios disponibles (electricidad, gas, agua, internet).
* Normativas constructivas del barrio.
* Costos de mantenimiento y expensas.
* Tiempo estimado de construcción, en caso de obra nueva.
* Estilo de vida deseado (tranquilidad, cercanía a escuelas, conexión con la ciudad, etc.).

Un mercado diverso y en evolución

Hoy Mar del Plata ofrece un abanico residencial más amplio que nunca: desde viviendas históricas para reciclar hasta edificios modernos a estrenar; desde zonas tradicionales como Playa Grande o Los Troncos hasta este nuevo polo de crecimiento en los barrios privados.

“Lo más valioso de esta etapa es la posibilidad de elegir. Hay desarrollos que se ajustan a distintos perfiles, tanto en lo económico como en lo funcional. Y lo mejor es que este crecimiento se está dando con una perspectiva de continuidad”, concluye Fernández Arancibia.

¿Estás evaluando mudarte a un barrio privado o invertir en un lote?

Asesorate con un profesional del sector y conocé las propuestas más adecuadas según tu estilo de vida.

Información de Contacto: 223 503-9282 – Alvarado 2251, 2do. B, Mar del Plata