La propiedad de Manuel Adorni en el exclusivo barrio privado Indio Cuá se transformó en el centro de una fuerte controversia tras conocerse las dimensiones de una reforma arquitectónica que cambió por completo el perfil de su vivienda. Las obras no solo llamaron la atención por su impacto visual, sino por el nivel de sofisticación de las instalaciones, que incluyen una piscina de diseño avanzado con una cascada artificial de tres niveles, un solárium climatizado y un área de quincho que nada tiene que envidiarle a un restaurante de categoría, equipada con parrillas profesionales y hornos de alto rendimiento.

En el marco de las averiguaciones sobre el origen y volumen de esta inversión, el contratista que dirigió los trabajos aportó datos que complican el relato de sencillez que suele manejar el entorno oficial. Según su testimonio ante la justicia, el costo total de las remodelaciones alcanzó los 245.000 dólares, una cifra que supera ampliamente las estimaciones preliminares. El constructor detalló que Manuel Adorni optó por realizar los pagos de forma directa y utilizando moneda extranjera, justificando que el dinero provenía de ahorros familiares de larga data. «La prioridad del cliente era terminar todo antes de que llegara el frío, por eso se trabajó con cuadrillas dobles para instalar el sistema de calefacción del agua y los revestimientos importados», explicó el profesional a cargo.

La magnitud del gasto, que incluye unos 35.000 dólares adicionales destinados únicamente a la parquización y a un complejo sistema de domótica para controlar la casa desde el celular, generó un ruido político difícil de disipar. Mientras el discurso público se centra en la falta de recursos y la necesidad de ajustar el cinturón, los detalles de esta obra privada de casi un cuarto de millón de dólares ponen el foco sobre la evolución patrimonial de Manuel Adorni. La justicia ahora intenta determinar si estos movimientos de divisas en efectivo guardan relación con sus ingresos declarados o si existe una inconsistencia financiera que deba ser aclarada formalmente.