Al menos 14 policías resultaron heridos en enfrentamientos con los seguidores del ex presidente boliviano Evo Morales, quienes han estado bloqueando rutas en Bolivia durante más de diez días. Los disturbios se produjeron en el municipio de Caracollo, Oruro, donde se registraron fuertes choques entre los seguidores del «evismo» y las fuerzas de seguridad. Según informes, los enfrentamientos duraron más de tres horas y hubo periodistas también resultaron lesionados durante los disturbios. El Gobierno de Luis Arce informó que más de 1,000 vehículos y 1,175 pasajeros están atrapados en diferentes puntos del país debido a los bloqueos.
Los bloqueos de rutas son una forma de protesta de los seguidores de Morales en contra de la prórroga de los magistrados del órgano judicial y la Sentencia Constitucional que dictamina que la reelección indefinida «no es un derecho humano». Estos bloqueos han causado grandes pérdidas económicas para el país, superando los 680 millones de dólares, y han generado escasez de combustible en regiones como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Además, se han reportado casos de agresiones sexuales, agresiones físicas y dificultades para el paso de ambulancias y ayuda humanitaria debido a los bloqueos.
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Jaime Mamani, aseguró que se ha visto una reducción progresiva del número de bloqueadores desde el inicio del diálogo entre el Gobierno y las fuerzas políticas, pero los manifestantes que persisten en la protesta se han vuelto más agresivos y violentos. El Gobierno ha responsabilizado a las protestas por las muertes de una mujer, un chofer y un bebé que no pudieron recibir atención médica oportuna debido a los bloqueos.
