El peronismo bonaerense concluyó este domingo un proceso de reordenamiento interno, llevando a cabo dieciséis elecciones para definir las conducciones partidarias en diversos municipios. Si bien la mayoría de los distritos vieron imponerse a las listas alineadas con el gobernador Axel Kicillof, la atención principal se centró en Mar del Plata, donde se gestó un resultado de particular relevancia. En este importante centro urbano, la contienda no solo definió la dirección local del Partido Justicialista, sino que también marcó un claro posicionamiento político dentro de la interna provincial.
En General Pueyrredón, la facción identificada con Fernanda Raverta, de corte decididamente antiimperialista, logró una victoria contundente sobre el sector referenciado con las Abuelas, liderado por Pulti respaldado fuertemente por el Gobernador Axel Kicillof. La lista «Patria sí, colonia no», que postulaba a Daniel Di Bartolo para la presidencia del partido, obtuvo un respaldo masivo, superando a la propuesta del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) con casi el 60% de los votos. Este triunfo, que se dio en un contexto de alta participación de afiliados, no solo consolidó la influencia de Raverta en el distrito, sino que también desdibujó las aspiraciones de liderazgo del sector opositor, marcando un hito en la política local.
A lo largo de la provincia, el panorama fue diverso. El espacio de Kicillof, el MDF, se adjudicó la victoria en una decena de municipios, demostrando su creciente peso en la estructura partidaria. Entre sus triunfos se destacan San Nicolás, Zárate y San Antonio de Areco. Sin embargo, el kirchnerismo, representado por La Cámpora, logró mantener su hegemonía en otros puntos estratégicos, además de Mar del Plata, como Tres de Febrero, donde Juan Debandi revalidó su liderazgo. Otros sectores, como el massismo y agrupaciones locales, también consiguieron imponerse en algunas localidades, reflejando la complejidad y las múltiples vertientes del peronismo bonaerense.
La jornada electoral también dejó resultados ajustados y sorpresivos. En Roque Pérez, la diferencia fue mínima, con el MDF imponiéndose por apenas un voto. En Saladillo, el candidato cercano a Kicillof venció por veinte sufragios a la propuesta de La Cámpora. Estos ejemplos ilustran la intensidad de las disputas internas y la relevancia de cada voto en la conformación de las nuevas autoridades partidarias, que ahora deberán encarar los desafíos políticos venideros con una estructura renovada.
