La reciente aprobación del presupuesto municipal para el ejercicio 2026, si bien representa un paso formal en la gestión del ejecutivo local, no ha estado exenta de severos cuestionamientos por parte de la oposición. Las voces críticas se alzaron con fuerza durante el debate, señalando falencias estructurales y una visión de gobierno que, a su entender, desatiende áreas fundamentales para el desarrollo y bienestar de la comunidad. Estas objeciones, lejos de ser meras formalidades, apuntan a la médula de la administración actual.

Entre los principales detractores se encuentra el ex intendente Gustavo Pulti, quien manifestó su preocupación por lo que considera una inacción sin precedentes en la historia reciente de la ciudad. Pulti enfatizó que es «inédito que un gobierno no haga obras ni asuma la seguridad», una declaración que subraya la percepción de una gestión que no prioriza la inversión en infraestructura pública ni aborda con la contundencia necesaria una de las principales demandas ciudadanas. Sus críticas se centran en la falta de proyectos concretos y la ausencia de una política activa en áreas que tradicionalmente han sido pilares de la administración municipal.

En este contexto de análisis y objeciones, el bloque de La Libertad Avanza presentó una propuesta específica que generó debate. Desde esta bancada, se planteó la necesidad de que la gestión del predio de tratamiento de residuos sea transferida a Obras Sanitarias Sociedad de Estado (OSSE). Los representantes de La Libertad Avanza argumentaron que esta medida resultaría sumamente lógica y eficiente, ya que permitiría elevar la vara en la gestión de un servicio esencial, aprovechando la experiencia y capacidad técnica de un organismo ya consolidado en la administración de recursos hídricos y saneamiento. Esta iniciativa busca optimizar la administración de un área crítica, sugiriendo que la actual gestión no está a la altura de las exigencias.

En definitiva, la aprobación del presupuesto, aunque formalmente concretada, deja en evidencia un profundo descontento en sectores de la oposición respecto a la dirección y las prioridades del gobierno municipal. Las críticas abarcan desde la inacción en obras y seguridad hasta la necesidad de reestructurar la administración de servicios clave, reflejando un panorama de fuerte cuestionamiento a la eficacia y visión de la actual gestión.