El oficialismo no tiene otra alternativa que revisar una sección clave de la propuesta de reforma laboral, específicamente la que aborda las licencias por enfermedad o accidentes. Esta determinación surge tras las fuertes objeciones de diversos bloques legislativos aliados y la convocatoria a un paro general por parte de la CGT. La senadora Patricia Bullrich reconoció la necesidad de esta modificación, declarando: «Tuvimos un error porque la ley original no distingue entre enfermedades. Tuvimos un error, lo reconozco».
La controversia se centró en el artículo que planteaba una reducción salarial para los trabajadores que sufrieran una enfermedad o accidente no vinculado a sus tareas laborales. La redacción original establecía que el empleado percibiría el 50% de su sueldo, o el 75% si el impedimento no era resultado de una acción voluntaria y consciente del riesgo. Esta propuesta generó un amplio rechazo, llevando a la administración a buscar un consenso con los sectores aliados para una nueva formulación del texto.
Fuentes cercanas al oficialismo indicaron que se espera tener la nueva redacción acordada con los bloques aliados para este mismo martes. El cronograma legislativo prevé que las comisiones pertinentes se reúnan el miércoles para emitir dictamen, con el objetivo de llevar el proyecto a votación en la Cámara de Diputados el jueves. De ser aprobado con las modificaciones, la iniciativa deberá regresar al Senado para su tratamiento, donde se estima que las comisiones darán su visto bueno el viernes, para luego esperar los siete días reglamentarios antes de su votación en el recinto.
La meta es que la reforma laboral, con sus ajustes, pueda ser sancionada por el Senado para el 27 de febrero, permitiendo que el Presidente cuente con la ley aprobada antes de la inauguración de las sesiones ordinarias del Congreso el 1° de marzo. A pesar de los cambios en este punto, el oficialismo ha descartado otras modificaciones al texto, como la posibilidad de que los salarios se abonen a través de billeteras virtuales. Sobre el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), otro punto de debate, se mantienen optimistas respecto a su aprobación.
