El panorama político colombiano se ha visto sacudido por una propuesta electoral sin precedentes: la irrupción de una figura diseñada mediante inteligencia artificial que aspira a ocupar un escaño en el Congreso. Esta iniciativa, que desafía las convenciones de las campañas tradicionales, busca representar a las comunidades originarias en las próximas elecciones legislativas, programadas para el 8 de marzo.

Bajo el nombre de «Gaitana», esta postulante virtual se presenta con una imagen distintiva en sus plataformas digitales: una mujer de tez azulada, adornada con vestimentas de plumas, que se autodefine como defensora del medio ambiente y los animales. Su voz, generada artificialmente, comunica una plataforma centrada en la participación ciudadana. La propuesta central de «Gaitana» radica en someter cada decisión legislativa y cada voto en el Parlamento a consultas digitales abiertas a la ciudadanía. «Mi enfoque es cómo la comunidad puede tomar decisiones. Lo importante es que cada persona tenga voz en las decisiones que les afectan», expresó en una entrevista, destacando la importancia de la voz colectiva en la toma de decisiones.

La particularidad de esta candidatura ha generado interés sobre su viabilidad legal. Las autoridades electorales del país, específicamente la Registraduría Nacional, han confirmado que, desde una perspectiva jurídica, se trata de un candidato humano que utiliza una plataforma de inteligencia artificial para su campaña. En la boleta electoral, la identificación de esta propuesta será «IA», dentro de la categoría de las circunscripciones especiales indígenas. Estos espacios están diseñados para asegurar la representación política de los pueblos originarios en el ámbito legislativo. El nombre «Gaitana» no es una elección al azar, sino que evoca a una figura indígena legendaria, símbolo de resistencia frente a la conquista española, lo que añade una capa de significado cultural a esta innovadora propuesta.

El funcionamiento de esta iniciativa se basa en un sistema donde se reciben propuestas legislativas, se debaten de manera comunitaria a través de un chatbot y, posteriormente, se presentan formalmente ante el Parlamento. Detrás de este proyecto se encuentra Carlos Redondo, un ingeniero mecatrónico perteneciente al pueblo Zenú, quien también es candidato. Redondo ha explicado que las posturas y decisiones de la inteligencia artificial se forman a partir de los intercambios y aportes de más de 10.000 usuarios registrados en la plataforma gaitanaia.org. El desarrollo de este sistema fue obra de «jóvenes entusiastas de la inteligencia artificial» provenientes de diversas etnias, lo que subraya el carácter colectivo y tecnológico de la propuesta.