La gestión municipal de Mar del Plata, encabezada por Agustín Neme, se enfrenta a una compleja situación financiera que lo ha llevado a proponer la inclusión del cobro del alumbrado público directamente en las facturas de electricidad. Esta medida, que busca sanear las arcas locales, se da en un contexto de finanzas comprometidas, atribuidas por algunos a la desgestión del intendente con licencia. Neme, quien ejerce como intendente interino, se encuentra bajo la sombra de su predecesor, Guillermo Montenegro, actualmente senador provincial pero con licencia, lo que le permite mantener una influencia considerable sobre las decisiones locales. Esta presión se suma a la controversia generada por la continuidad de la tasa al combustible, un gravamen que el gobierno nacional ha calificado de «estafa» y ha instado a los municipios a eliminar, generando un pulso entre la autonomía local y las directrices federales.
La intención de Neme de implementar este mecanismo, que promete una alta efectividad en la cobranza de montos que varían entre los 1.000 y 6.700 pesos, retoma un debate ya conocido en el ámbito político. En el pasado, el ministro de Economía, Luis Caputo, había intentado vetar la inclusión de tasas municipales en las boletas de servicios, lo que provocó una confrontación con numerosos intendentes. En aquella ocasión, la justicia respaldó la autonomía de los municipios para mantener esta modalidad de recaudación. Sin embargo, la actual propuesta de Mar del Plata genera incertidumbre sobre su recepción en la Casa Rosada, dada la insistencia del gobierno central en reducir la carga impositiva local y su rechazo explícito a tributos como la tasa al combustible.
A nivel local, la iniciativa ha generado críticas por parte de la oposición. Se advierte que esta medida no solo encarecerá las boletas de luz para los residentes, sino que también podría exponerlos a futuros aumentos tarifarios. Además, se señala que la propuesta oculta un incremento real en la Tasa de Servicios Urbanos, al que se sumaría una cláusula de ajuste por inflación. Este panorama se agrava con la persistencia de una de las tasas viales más elevadas de la provincia, sin que se observen mejoras sustanciales en la infraestructura de la ciudad. La discusión sobre el presupuesto y la ordenanza fiscal-impositiva se intensificará en las próximas semanas, con la expectativa de que los proyectos sean aprobados antes de la apertura de sesiones ordinarias.
