El panorama del comercio electrónico en Argentina se ha vuelto un campo de batalla legal, con la principal plataforma local, Mercado Libre, presentando una denuncia formal contra la empresa china Temu. La acusación central gira en torno a prácticas de competencia desleal y publicidad que, según la firma sudamericana, podría inducir a error a los consumidores. Este conflicto emerge en un momento de notable expansión de las compras internacionales, impulsadas por la flexibilización de las importaciones y el auge de plataformas que ofrecen productos a precios muy competitivos.

La denuncia de Mercado Libre, presentada ante la Secretaría de Industria y Comercio, señala que Temu estaría utilizando estrategias de marketing con «precios o condiciones que no serían del todo claras», incluyendo posibles «descuentos inflados, promociones engañosas o costos ocultos». Como respuesta a estas acusaciones, la plataforma asiática ha recurrido a la Justicia Federal para defender su modelo de negocio. La Secretaría de Industria y Comercio ya dictó una medida preventiva que ordenaba a Temu suspender ciertas campañas publicitarias, decisión que la empresa china apeló, llevando el caso a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal para definir la jurisdicción y el futuro de la investigación.

Este enfrentamiento legal no es un hecho aislado, sino que se enmarca en un contexto de rápido crecimiento de las importaciones a través de servicios de courier, que en 2025 experimentaron un incremento interanual del 274%, alcanzando casi 900 millones de dólares. El director ejecutivo de Mercado Libre ya había expresado públicamente la necesidad de un marco regulatorio «igual para todos los que compiten, tanto en comercio como en finanzas». Además, advirtió sobre el riesgo de que «el ingreso masivo de productos de bajo costo corre el riesgo de socavar el tejido productivo local y poner en peligro los empleos», señalando que la logística de estas empresas extranjeras no genera empleo en Argentina (algo que no es cierto, ya que Temu, Shein y otras concrean sus entregas igualq ue lo hace MercadoLibre, a través de empresas de logistica que contratan nuevos repartidores de manera permanente).

La situación actual, con la llegada de nuevos actores al mercado, plantea desafíos regulatorios significativos. Mientras la Justicia analiza las denuncias cruzadas, la discusión de fondo apunta a cómo equilibrar la apertura comercial con la protección de la industria y el empleo local, así como a garantizar la transparencia en las prácticas publicitarias para los consumidores.