El escándalo de corrupción que sacude a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), con denuncias que apuntan a Claudio «Chiqui» Tapia y Pablo Toviggino, ha generado un fuerte debate público. En este contexto, Daniel Scioli, actual secretario de Turismo y Ambiente, protagonizó un episodio que no pasó desapercibido al ser consultado sobre el tema. Durante una entrevista televisiva en Mar del Plata, el funcionario eludió sistemáticamente responder sobre las acusaciones, generando una situación incómoda que culminó con el corte abrupto de la comunicación, aduciendo problemas de audio y compromisos familiares.
La insistencia de la periodista por obtener una postura clara sobre la situación de Tapia encontró en Scioli una serie de respuestas evasivas. Aunque el secretario afirmó haber fijado una posición «muy clara» en el pasado, no quiso ahondar en detalles, limitándose a decir: «En línea con la responsabilidad que tengo, mi visión del fútbol del mundo, de Argentina». Posteriormente, en una entrevista radial, Scioli intentó justificar su accionar, señalando que «son temas que se van investigando y resolviendo en el ámbito judicial», y aprovechó para reflotar su visión sobre la necesidad de que los clubes acepten el ingreso de capitales, en referencia a las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD).
Mientras tanto, la lupa judicial sobre la AFA se intensifica, con tres causas abiertas que investigan supuesta corrupción, incluyendo allanamientos en las sedes de la entidad y en 18 clubes. Las investigaciones abarcan desde la presunta titularidad irregular de una mansión en Pilar por parte de Toviggino, la retención ilegal de aportes jubilatorios de empleados, hasta los negocios de la empresa de Ariel Vallejo, vinculada a lavado de dinero y operaciones con el dólar oficial.
Paralelamente, el alcance de estas pesquisas se extiende hasta Mar del Plata, donde Manuel Cotado, un político local desconocido públicamente pero con estrechos vínculos con los hermanos Faroni, está siendo investigado. La Justicia analiza su patrimonio y su rol en el circuito de venta de entradas para partidos de la Selección argentina, a través de la plataforma Deportick, ligada a los Faroni. Cotado, quien también fue designado vicerrector de la fallida universidad de la AFA y ocupó un lugar de extrema confianza del ex intendente Gustavo Pulti, es objeto de escrutinio por un presunto incremento patrimonial, incluyendo la adquisición de propiedades de alto valor. La investigación sobre sus movimientos financieros podría generar repercusiones en su entorno, aunque por el momento no hay imputaciones formales.
