El Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires se prepara para un proceso de renovación de autoridades el próximo 15 de marzo, con la mirada puesta en evitar una contienda interna. Las principales fuerzas en pugna, el sector que responde a Máximo Kirchner y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) liderado por Axel Kicillof, se aprestan a iniciar conversaciones clave. El objetivo central es definir si lograrán conformar una lista de unidad o si, por el contrario, la sucesión de la actual presidencia del partido se resolverá a través de comicios.
Desde el entorno del gobernador Kicillof, se percibe un fuerte deseo de consolidar su influencia política dentro del peronismo bonaerense, no solo para los años restantes de su gestión provincial sino también con miras a las elecciones de 2027. El mandatario ha expresado a intendentes cercanos la necesidad de que quien asuma la conducción del partido esté en sintonía con los intereses del gobierno provincial. Nombres como la vicegobernadora Verónica Magario y el intendente de La Plata, Julio Alak, suenan como posibles figuras. Sin embargo, desde el kirchnerismo, se observa una cierta «prisa» en las acciones del MDF, aunque confían en que se respetarán los acuerdos previos.
Fuentes cercanas a Máximo Kirchner indicaron que aún no hay nombres definidos y que la aspiración es alcanzar una lista de consenso. Subrayaron que en una reunión anterior del Consejo partidario, el propio sector de Kicillof había solicitado la unidad. «Solemos respetar los acuerdos. Eso fue lo que planteó el MDF el día que pidieron los apoderados. Que querían unidad», afirmaron desde el espacio cristinista. La mesa de apoderados ya fue ampliada para incluir figuras cercanas al gobernador, como Ana Laura Ramos y María Sol Berriel. El cronograma electoral avanza, con la exhibición de padrones hasta el próximo martes y el 3 de febrero como fecha límite para la presentación de avales. La fecha clave será el 8 de febrero, cuando se definirá si habrá una única lista o si la interna se concretará.
