El Poder Ejecutivo está evaluando la posibilidad de posponer el tratamiento de la reforma del Código Penal, con el fin de concentrar sus esfuerzos en la aprobación de la Reforma Laboral durante las sesiones extraordinarias de febrero. Aunque la decisión final recae en el presidente Javier Milei, en los círculos cercanos al gobierno se inclinan por debatir las modificaciones al código penal a partir del 1° de marzo, cuando comiencen las sesiones ordinarias del Congreso. Esta estrategia busca replicar un enfoque previo, donde se priorizó la sanción del Presupuesto 2026 y la Ley de Inocencia Fiscal, postergando otros proyectos para asegurar el éxito legislativo.

La mesa política del gobierno, que se reunirá por primera vez este año, definirá la táctica para lograr el consenso necesario que permita la aprobación de la Reforma Laboral. Este proyecto es considerado uno de los pilares fundamentales para la segunda fase de la administración actual. Respecto a la reforma del Código Penal, se trata de una iniciativa que contempla un endurecimiento de las penas para delitos graves, buscando dotar a los magistrados de más herramientas y evitar decisiones «arbitrarias» en la evaluación de casos. La ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien participó en su diseño, resumió su espíritu: «Hacer que la justicia llegue a tiempo, que las condenas la sociedad no la sienta insuficientes, que haya cumplimiento efectivo de las penas. El que la hace las paga».

Fuentes cercanas al gobierno indicaron que el proyecto del Código Penal, que superaría los 900 artículos, se encuentra en su etapa final de redacción. En su elaboración participaron figuras como Santiago Caputo, Sebastián Amerio, Macarela Alifraco, María Ibarzabal Murphy, la senadora Patricia Bullrich y el abogado penalista Fernando Soto. Sin embargo, la prioridad actual es la Reforma Laboral, dado que el temario de las sesiones extraordinarias ya es extenso. Un funcionario expresó la dificultad de abordar múltiples temas simultáneamente: «Es difícil tratar todo junto al mismo tiempo». La mesa de negociación legislativa, integrada por figuras clave como Santiago Caputo, Patricia Bullrich, Martín Menem, Eduardo “Lule” Menem, Diego Santilli y Manuel Adorni, se prepara para buscar los apoyos necesarios.

La postergación del Código Penal significaría que no se incluiría en el decreto que oficialice la continuidad de las sesiones extraordinarias, las cuales podrían reactivarse a partir del 2 de febrero. Desde el Poder Ejecutivo se defiende la reforma penal como un trabajo coordinado entre los Ministerios de Justicia y Seguridad, habiendo sido presentada por el presidente Milei y la entonces ministra Bullrich en octubre.