El gobierno argentino ha recibido con entusiasmo la confirmación del cierre del Acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, un hito que, según sus voceros, promete transformar el panorama económico regional. Tras décadas de complejas negociaciones, la administración de Javier Milei celebra este entendimiento como un «hecho histórico» que no solo generará empleo, sino que también reafirma la convicción de que «el libre comercio detiene guerras». Este pacto abrirá las puertas de un vasto mercado de 450 millones de consumidores para los productores del bloque sudamericano, lo que es visto como un «triunfo del libre mercado» por fuentes cercanas a la presidencia.

El canciller Pablo Quirno ha anunciado que la firma oficial del acuerdo tendrá lugar el 17 de enero en Paraguay, calificándolo como el más ambicioso entre ambos bloques. Este entendimiento creará un mercado integrado de más de 700 millones de personas, abarcando cerca del 35% del comercio global y más del 30% del PIB mundial. Entre sus disposiciones clave se incluyen cuotas para exportaciones de productos como carne, maíz y etanol, la regulación del acceso mutuo a servicios y compras públicas, y la eliminación de una parte significativa de los aranceles. Desde el gobierno, se espera que estas medidas faciliten el ingreso de divisas al país, tanto por exportaciones como por inversión extranjera, y promuevan una competencia más equitativa.

A pesar de la resistencia inicial de países como Francia, el gobierno argentino asegura haber participado activamente en las conversaciones que finalmente lograron el consenso necesario. La jefa de bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, también se sumó a las celebraciones, destacando que el acuerdo traerá «más trabajo, más producción y más oportunidades de desarrollo e inversión» para Argentina. La expectativa es alta, y no se descarta la presencia de figuras internacionales de peso, como la presidenta del Consejo Europeo, Ursula von der Leyen, en la ceremonia de formalización de este largamente esperado pacto.