Argentina cerró el año 2025 con un preocupante desequilibrio en su balanza comercial con Brasil, registrando un déficit que superó los 5.200 millones de dólares. Esta cifra representa el peor resultado en los últimos ocho años y marca un drástico incremento en comparación con el año anterior, cuando el rojo apenas alcanzaba los 308 millones de dólares. El fuerte aumento de las importaciones fue el principal factor detrás de este deterioro, según informes de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) y la consultora Abeced.

El sector automotriz se posiciona como el gran protagonista de este desfasaje. Los análisis de Abeced revelan que el incremento del déficit se debe, en gran parte, a un aumento del 69% en las compras de vehículos y autopartes provenientes de Brasil, mientras que las exportaciones argentinas en este mismo rubro sufrieron una caída del 76%. Específicamente, las importaciones de vehículos para transporte de pasajeros se dispararon un 76,6%, contrastando con una disminución del 27,9% en las ventas al país vecino.

Esta situación genera una presión considerable sobre las ya golpeadas reservas del Banco Central argentino y agudiza la crisis que atraviesa la industria automotriz local, con numerosas plantas operando por debajo de su capacidad o incluso paralizadas. Aunque diciembre de 2025 mostró un leve superávit de 26 millones de dólares, rompiendo una racha de diecisiete meses consecutivos de saldos negativos, el intercambio bilateral total en ese mes fue significativamente menor al del año anterior, indicando una contracción general del comercio.