Un hecho sin precedentes en el ámbito periodístico ha salido a la luz, involucrando a un empresario clave en la promoción de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD). Guillermo Tofoni, quien ha sido un ferviente impulsor de este modelo en el fútbol, se autoincriminó al confirmar que fue él quien suministró a la prensa una investigación sobre presuntas irregularidades financieras en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), rompiendo así un acuerdo de confidencialidad y exponiendo tanto su accionar como el del periodista involucrado.
La revelación de Tofoni se produjo tras la publicación de un informe que señalaba una investigación en Estados Unidos sobre el desvío de 42 millones de dólares de la AFA a sociedades «fantasma», específicamente a la empresa TourProdenter LLC, vinculada al empresario de espectáculos Javier Faroni. Este material, según el propio Tofoni, fue entregado «en mano» a un periodista, con la intención de «aportar claridad y transparencia a la prensa argentina», a pesar de que la causa judicial ya había sido desestimada en ambos países. «Días pasados entregué en mano al periodista @nicolaspizzi el resultado de una apertura de documentos que solicité a la Justicia de los EE.UU en el marco de una demanda en curso en la Argentina. Con la convicción moral y ética de aportar claridad y transparencia a la prensa arg», tuiteó Tofoni.
La AFA, por su parte, no tardó en responder a las acusaciones, defendiendo la legalidad de sus operaciones y señalando directamente a Tofoni como el orquestador de una campaña mediática. La entidad futbolística afirmó que las «investigaciones» difundidas no son más que «viejas presentaciones judiciales impulsadas por el Sr. Guillermo Tofoni, replicadas en distintos ámbitos internacionales luego de los reiterados fracasos obtenidos en sede judicial, recicladas una y otra vez, ahora amplificadas sin mayor análisis por algunos medios». La asociación enfatizó que tanto la justicia argentina como la estadounidense ya habían evaluado el vínculo contractual, concluyendo que «el mismo se encuentra debidamente ajustado a derecho».
Este episodio no solo pone en evidencia la estrategia de Tofoni para presionar a la AFA, en un contexto donde cuenta con el respaldo de figuras como la diputada Juliana Santillán, Daniel Scioli y Javier Milei para avanzar con las SAD, sino que también genera interrogantes sobre las prácticas periodísticas y la gestión de la información en medio de disputas de poder en el deporte.
