El gobierno ha intensificado su campaña para que los ciudadanos ingresen al sistema financiero los dólares que mantienen fuera de la declaración fiscal, una iniciativa que busca inyectar liquidez a la economía. Tras la reciente aprobación de la ley de «Inocencia Fiscal», las autoridades económicas han salido a presionar directamente a las entidades bancarias para que faciliten este proceso, generando un clima de tensión en el sector.

En este contexto, el titular de la cartera económica, Luis Caputo, utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje contundente a los ahorristas y a los bancos. «Si en sus bancos les piden cosas de más (léase, romper las p…), no pierdan su tiempo. Pueden ir al Banco Nación, donde su presidente dará la instrucción de cumplir estrictamente con la ley», afirmó, sugiriendo que la única exigencia debería ser la adhesión al régimen simplificado de ganancias. Agregó que, una vez depositados, los fondos estarían disponibles «para realizar el consumo que quieran o para ahorrar ganando un interés, como en cualquier lugar del mundo». Esta postura fue respaldada por Juan Pazo, ex titular de ARCA, quien enfatizó que «no hay ninguna obligación de presentar más documentación que la inscripción al régimen simplificado de Ganancias».

Sin embargo, la respuesta de las entidades financieras privadas no se hizo esperar, aunque de manera más cautelosa. Fuentes del sector bancario expresaron su apego a las normativas vigentes, señalando que «los bancos cumplen normas, no tweets». Esta declaración subraya la brecha entre la directriz política y la necesidad de modificaciones regulatorias formales por parte del Banco Central y la Unidad de Información Financiera (UIF) antes de poder flexibilizar completamente los requisitos para la recepción de estos fondos.

La medida gubernamental, que establece un «Régimen Simplificado de Ganancias» para contribuyentes con ingresos y patrimonios dentro de ciertos límites, tiene como objetivo principal formalizar una porción de los más de 250 mil millones de dólares que, según estimaciones, circulan fuera del sistema. El Ejecutivo espera que esto no solo impulse el consumo y la inversión, sino que también fortalezca las reservas del Banco Central. Además, ante la preocupación por el aumento de multas automáticas, Caputo prometió una solución que incluirá un período de recordatorio antes de aplicar sanciones.