El panorama económico en Argentina sigue mostrando desafíos para el bolsillo de los trabajadores. Durante el mes de octubre, los ingresos de los empleados formales, tanto del ámbito privado como del público, experimentaron un crecimiento que no logró equiparar el ritmo de la suba de precios, resultando en una nueva merma del poder adquisitivo. Esta tendencia, que se ha consolidado en los últimos meses, genera preocupación en un contexto de inflación persistente.
Según los datos más recientes del INDEC, la remuneración promedio de los trabajadores registrados se incrementó un 2% en octubre, mientras que el índice de precios al consumidor avanzó un 2,3% en el mismo período. Al desglosar estas cifras, se observa que los salarios del sector privado formal crecieron un 2,1%, y los del sector público lo hicieron en un 1,9%, quedando ambos por debajo de la inflación mensual. Incluso dentro del sector público, los aumentos fueron dispares, con un 1,3% para los empleados nacionales y un 2,1% para los provinciales. Esta dinámica se atribuye en parte a las políticas de contención salarial que limitan los acuerdos paritarios a incrementos nominales modestos, en un escenario donde la inflación ha mantenido una trayectoria ascendente.
Analizando la situación desde noviembre de 2023, el inicio de la actual gestión, la pérdida real de los salarios es aún más pronunciada. Informes de entidades como IARAF y la Consultora ACM señalan que los salarios privados registrados han retrocedido cerca de un 0,9% en términos reales, mientras que el sector público ha sufrido un ajuste mucho más severo, con caídas que superan el 14% a nivel general, y alcanzan el 33,3% para los empleados públicos nacionales. Aunque los salarios privados mostraron cierta recuperación tras la devaluación inicial, la tendencia de los últimos meses ha sido de estancamiento o retroceso. Las proyecciones indican que, de mantenerse la actual dinámica de aumentos salariales nominales en torno al 2% mensual y una inflación anual cercana al 30%, los salarios registrados podrían experimentar una baja real adicional del 1,5% este año.
