El Gobierno de Javier Milei logró una victoria legislativa parcial en la Cámara de Diputados al obtener la media sanción del Presupuesto 2026, tras una maratónica sesión y negociaciones intensas. Sin embargo, este triunfo, que marca la primera iniciativa enviada por el Ejecutivo en obtener aprobación desde febrero, fue parcial debido al fracaso en la derogación del financiamiento universitario y la emergencia en discapacidad. Estos capítulos fueron rechazados por la oposición, especialmente por los gobernadores, quienes se negaron a dar de baja normativas aprobadas previamente por el Congreso.

El ministro del Interior, Diego Santilli, jugó un papel clave en las gestiones, coordinando estrategias con el presidente de la Cámara, Martín Menem, y contactando a gobernadores como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Claudio Vidal (Santa Cruz), Jorge Macri (CABA), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) e Ignacio Torres (Chubut). Si bien ya existían acuerdos previos, Santilli retomó comunicaciones para asegurar el acompañamiento y resolver imprevistos. La estrategia del oficialismo buscaba obtener un dictamen favorable del Capítulo de «Disposiciones Generales», donde se incluían las derogaciones, para luego votar el proyecto en general, dificultando el rechazo de apartados específicos.

El jefe del bloque de LLA, Gabriel Bornoroni, propuso esta estrategia de votación por capítulos, con la colaboración de bloques aliados como Fuerza del Cambio, Innovación Federal, Producción y Trabajo, Elijo Catamarca e Independencia, y la abstención de Karina Banfi (Adelante Buenos Aires). El PRO, inicialmente molesto por la exclusión de la deuda con la Ciudad de Buenos Aires en el presupuesto, obtuvo la inclusión de un artículo facultando al Ejecutivo a ajustar partidas para hacer frente a dicho gasto. A pesar de estas negociaciones, cuando se trató el Capítulo XI (Disposiciones Generales), la oposición, con 123 votos negativos frente a 117 afirmativos y 19 abstenciones, rechazó las derogaciones propuestas, incluyendo las relativas a las leyes universitarias y de discapacidad. El proyecto de Presupuesto, con estas exclusiones, obtuvo media sanción con 132 votos positivos, 97 negativos y 19 abstenciones. La oposición calificó este rechazo como una defensa de las leyes y una muestra de coherencia frente a lo que consideraron un intento del Ejecutivo por «colar ilegalmente» la derogación de normas importantes, afirmando que «las universidades públicas y el acompañamiento a las personas con discapacidad no son una variable de ajuste». Con la media sanción en Diputados, el proyecto ahora pasa al Senado, donde la jefa del bloque libertario, Patricia Bullrich, espera incluirlo en el temario de discusión, previendo otra jornada maratónica para su posible sanción antes de fin de año.