El Senado argentino se encuentra en medio de una intensa semana legislativa, centrada en el tratamiento de dos iniciativas clave impulsadas por el Poder Ejecutivo: la reforma laboral y el Presupuesto 2026. En el Senado, el debate sobre la reforma laboral ha comenzado en un plenario de las comisiones de Trabajo y Previsión Social, y de Presupuesto y Hacienda. El oficialismo, liderado por Patricia Bullrich, busca acelerar el proceso con el objetivo de obtener un dictamen a finales de esta semana y llevar el proyecto al recinto el próximo 26 de diciembre.
La comisión de Trabajo, de 17 miembros, ha quedado conformada con una mayoría favorable al oficialismo de La Libertad Avanza (LLA), que cuenta con cinco legisladores propios y siete aliados «dialoguistas», mientras que el kirchnerismo tendrá cinco representantes. Esta configuración permitirá a Bullrich, quien aspira a presidir la comisión para este debate específico, intentar un despacho rápido. El secretario de Trabajo, Julio Cordero, junto a otros funcionarios del área económica y de fiscalización, expondrán para defender el proyecto. Sin embargo, la oposición, que incluye al bloque «Popular» (kirchnerismo), prepara discursos de resistencia y anticipa la convocatoria de numerosos expositores para argumentar en contra de la reforma.
Paralelamente, en la Cámara de Diputados, el oficialismo buscará darle media sanción al Presupuesto 2026. El proyecto, que ya ha generado controversias por la eliminación de leyes de financiamiento de hospitales, universidades y discapacidad, así como por el compromiso de pago de deuda coparticipable a la Ciudad de Buenos Aires, busca ser aprobado para continuar su trámite en el Senado. Ambas iniciativas se enmarcan en un complejo escenario donde el oficialismo necesita negociar activamente con bloques opositores y aliados para alcanzar los consensos necesarios y evitar demoras que pongan en riesgo la sanción antes del cierre de las sesiones extraordinarias convocadas por Javier Milei hasta el 30 de diciembre.
