El Senado se prepara para una intensa batalla legislativa con el inicio del tratamiento de la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei. La senadora Patricia Bullrich, quien lidera la bancada de La Libertad Avanza (LLA) y la Comisión de Trabajo y Previsión Social, busca una aprobación «exprés» del proyecto, con la mira puesta en obtener un dictamen de comisión a finales de esta semana para, potencialmente, sancionarlo en el recinto el próximo 29 de diciembre.

La estrategia del oficialismo se basa en asegurar una mayoría en la Comisión de Trabajo, lo que garantizaría la presidencia de Bullrich y la composición favorable para el dictamen. Se estima que el peronismo, principal fuerza opositora con 28 senadores, obtendría entre 5 y 6 miembros en la comisión de 17 integrantes. La premisa del oficialismo es evitar la convocatoria de extensas rondas de consulta con expertos, gremios y cámaras empresariales, argumentando que las discusiones relevantes ya se han llevado a cabo en el marco del Consejo de Mayo. Sin embargo, esta postura genera resistencias, ya que la oposición y algunos aliados del oficialismo consideran que el Congreso debe tener su propio espacio de debate y que la exclusión de expositores podría dilatar el proceso.

A pesar de la confianza manifestada por LLA en contar con los 37 votos necesarios para la aprobación en el recinto, la complejidad del proyecto, compuesto por 197 artículos, y la necesidad de negociar modificaciones para sumar apoyos, auguran un debate arduo. El oficialismo confía en el respaldo de la UCR y el PRO, sumando 34 senadores, y busca sumar votos clave de bloques provinciales y peronistas disidentes. La oposición, por su parte, liderada por Unión por la Patria, asegura el voto en contra de sus 28 senadores y anticipa la convocatoria de aproximadamente 100 expositores para argumentar en contra de la reforma.