El presidente Javier Milei decidió postergar su viaje a Nueva York, previsto inicialmente para el domingo por la noche, lo que provocó la cancelación de su reunión bilateral con la directora del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva. Esta postergación responde a la necesidad de monitorear la apertura del mercado local, en un momento de alta volatilidad financiera. Aunque el mandatario viajará durante la tarde del lunes, llegará justo a tiempo para el encuentro con Donald Trump, previsto para el martes en el marco de la Asamblea General de la ONU. La ausencia en la reunión con Georgieva podría tensar aún más la relación con el FMI, que ya manifestó su malestar por el préstamo solicitado al Tesoro estadounidense.
En paralelo, Argentina acelera las negociaciones con Estados Unidos para concretar un préstamo que permita afrontar los vencimientos de deuda y fortalecer las reservas del Banco Central. Equipos técnicos de ambos países, bajo la supervisión del ministro de Economía, Luis Caputo, y el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, trabajan intensamente para cerrar un acuerdo bilateral. La propuesta incluye la eliminación del sistema de bandas cambiarias, lo que implicaría un régimen de libre flotación del dólar, con menor intervención estatal en el mercado cambiario.
El préstamo solicitado por Argentina ronda los 30.000 millones de dólares, destinados a cubrir vencimientos de deuda por 4.000 millones en enero y otros 4.500 millones en julio, además de fortalecer las reservas para contener la volatilidad cambiaria. Este respaldo financiero refleja la estrecha relación entre Milei y Donald Trump, quien se perfila como un aliado estratégico clave en América Latina. El acuerdo contempla un mecanismo técnico de swap, mediante el cual Argentina depositará pesos en una cuenta del Tesoro en Nueva York a cambio de dólares girados al Banco Central, evitando así la necesidad de aprobación del Congreso, dominado por la oposición.
Este paquete financiero busca dar un respiro a la economía argentina en un contexto de incertidumbre política y económica, con la mira puesta en las elecciones de medio término y la estabilización del mercado cambiario.
