El dólar alcanzó el límite superior de la banda cambiaria acordada con el FMI, lo que llevó al Ministerio de Economía a utilizar los últimos fondos disponibles del Tesoro para intentar contener su escalada. La cotización minorista cerró en 1.465 pesos en el Banco Nación, apenas por debajo del techo de la banda, mientras que los dólares financieros, como el contado con liquidación (CCL) y el MEP, superaron ese límite, cerrando en 1.476 pesos. Para frenar esta presión, el ministro Luis «Toto» Caputo intervino con una oferta de 100 millones de dólares del Tesoro y ordenó a la ANSES liquidar 200 millones en bonos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS).

Esta estrategia de intervención generó preocupación en el mercado, dado que el Tesoro cuenta con reservas limitadas, estimadas en alrededor de 900 millones de dólares, y enfrenta vencimientos de deuda externa significativos, incluyendo 1.200 millones con el Club de París antes de las elecciones de octubre. La necesidad de recurrir a las reservas del Banco Central para cubrir estos pagos pone en tensión la relación con el FMI, que ha expresado su rechazo a que sus fondos se utilicen para saldar deudas con otros acreedores.

A pesar de las declaraciones oficiales que aseguran contar con hasta 22.000 millones de dólares para sostener la banda cambiaria, el escenario a corto plazo es delicado. Caputo ha prometido mantener el dólar controlado hasta las elecciones, negociando con el FMI la posibilidad de liberar las bandas y permitir la flotación libre después de los comicios. Sin embargo, la incertidumbre sobre si esta estrategia podrá sostenerse hasta entonces persiste, mientras el mercado observa con atención la evolución del tipo de cambio y la gestión de las reservas.