En junio, el mercado laboral argentino mostró un comportamiento desigual entre los sectores público y privado. Según el informe del Ministerio de Capital Humano basado en los registros del SIPA, se perdieron aproximadamente 12.000 empleos asalariados en el sector privado, mientras que el sector público sumó cerca de 7.000 puestos de trabajo. Así, el total de personas con empleo registrado se mantuvo estable en 12,9 millones, con una leve variación de 4.100 trabajadores respecto al mes anterior.
El empleo asalariado privado experimentó una caída del 0,2% intermensual, ubicándose en 6,25 millones de personas, mientras que el empleo público creció un 0,2%, alcanzando 3,41 millones. Por su parte, el trabajo independiente, que incluye monotributistas y autónomos, aumentó un 0,3%, impulsado principalmente por un incremento de 12.500 personas adheridas al monotributo. Sin embargo, desde septiembre de 2023, el sector privado ha atravesado una fase de destrucción neta de empleo que se profundizó en el primer trimestre de 2024 y que continúa con altibajos en 2025.
En cuanto a las actividades económicas, nueve sectores redujeron su dotación de trabajadores en junio, destacándose la pesca (-4,9%), minería (-1,1%) y transporte (-0,6%). En contraste, enseñanza y servicios sociales y de salud mostraron leves aumentos. A nivel provincial, 18 jurisdicciones registraron caídas en el empleo privado, mientras que seis presentaron incrementos, con San Juan y Formosa liderando el crecimiento con un 0,4%.
Por último, las remuneraciones nominales brutas promedio de los asalariados privados alcanzaron en junio los $2.380.439, con un aumento interanual del 46,2%, superando la inflación general del 39,4%, lo que indica una mejora en el poder adquisitivo de los trabajadores formales.
