A poco más de un mes de las elecciones legislativas, el mapa político rionegrino mantiene su fragmentación: liderazgos desgastados, alianzas incómodas y una campaña donde la credibilidad y la gestión pesan tanto como las ofertas programáticas.

Weretilneck, un gobernador en caída

El gobernador Alberto Weretilneck, aunque no figura en las boletas, intenta jugar sus fichas locales. Nuevamente, las encuestas lo posicionan como el Goberndor con peor imagen, lo que reduce su capacidad de arrastre y deja a JSRN más expuesto que beneficiado en esta elección.

Martín Soria, contendiente fuerte a pesar de su imagen

Martín Soria llega a la pulseada como candidato a senador nacional por el peronismo en Río Negro. La fuerza que lo postula aparece con chances reales de pelear el primer o segundo lugar en octubre, lo que lo convierte en un actor central de la contienda provincial. A pesar de una imagen negativa alta, según cualquier encuesta reciente, su candidatura obliga a reordenar estrategias en todos los espacios: para la oposición es la referencia a disputar; para La Libertad Avanza, una presión adicional en un escenario ya golpeado por escándalos nacionales.

Villaverde y Tortoriello: socios distantes

En la vereda libertaria la tensión es visible. Lorena Villaverde, candidata a senadora, arrastra denuncias judiciales y embargos; comparte lista con Aníbal Tortoriello, pero la convivencia es puramente formal: él evita mostrarse con ella y hace campaña por separado. Esa división interna debilita la proyección local de LLA y complica la comunicación de un proyecto unificado.

Juan Martín, buscando representar la transparencia

El legislador y candidato a Senador Juan Martín, emergió como la voz que pide limpieza en las listas. Con apoyo del PRO y mientras recorre la provincia junto a Martina Lacour (candidata a diputada nacional), reclama que se bajen candidaturas “impresentables” y exige transparencia como requisito para defender el cambio. Su apuesta es mostrar orden, proyectos y coherencia frente a candidaturas cuestionadas.

Un escenario marcado por lo nacional

La coyuntura nacional —con los audios que salpican al oficialismo libertario y la derrota de Milei en distritos clave— amplifica el costo político de cualquier señal de opacidad local. En ese contexto, las dudas sobre algunas figuras y la falta de sintonía interna quedan expuestas: no se vota sólo por propuestas sino por credibilidad.

¿Qué dirimirá octubre?

Más que un debate ideológico, la elección en Río Negro parece jugarse en torno a gestión, confiabilidad y capacidad de construir equipos creíbles. Soria aparece como el gran rival a combatir; Weretilneck debe recuperar imagen para traccionar; y LLA, con Villaverde y Tortoriello en una boleta a medias, enfrenta el reto de convencer a un electorado sensible a escándalos y promesas incumplidas. Juan Martín apuesta por capitalizar esa demanda de transparencia con una oferta ordenada y sin sombras.