Los gobernadores de distintas provincias se unieron para felicitar a Axel Kicillof y enviar un mensaje claro al presidente Javier Milei, calificando el resultado como un “llamado de atención” para el Gobierno nacional. La diferencia de casi 13 puntos a favor de Fuerza Patria sobre La Libertad Avanza reflejó no solo un triunfo electoral, sino también un fuerte reclamo social que los mandatarios provinciales interpretaron como una demanda de gestión efectiva y diálogo político.
Los integrantes de Provincias Unidas, como Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Martín Llaryora (Córdoba) y Claudio Vidal (Santa Cruz), difundieron un comunicado conjunto en el que destacaron que “los bonaerenses dieron un claro mensaje al Gobierno nacional” y enfatizaron la necesidad de dejar atrás la confrontación para enfocarse en la producción, el trabajo y el sentido común. En paralelo, Ignacio “Nacho” Torres (Chubut) hizo un llamado a la humildad y a la construcción de una agenda federal que incluya al interior productivo, destacando la importancia de superar las peleas y avanzar hacia un desarrollo conjunto.
Por su parte, los gobernadores peronistas celebraron el triunfo de Kicillof y subrayaron que la elección representa un freno a las políticas de Milei. Ricardo Quintela (La Rioja) afirmó que el resultado es un mensaje contundente contra las políticas “crueles” del actual presidente y resaltó la unidad y compromiso del peronismo para defender a los sectores más vulnerables. Raúl Jalil (San Juan) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego) coincidieron en la importancia de gobernar con diálogo, buscando consensos que permitan crecimiento, seguridad y paz social. Mientras tanto, Sergio Ziliotto (La Pampa) fue más escueto, calificando la elección como “un nuevo capítulo de la fallida serie del fin del peronismo”.
Finalmente, Gustavo Sáenz (Salta) pidió que el Gobierno nacional escuche con “grandeza, humildad, respeto y humanidad” el mensaje de las urnas, y llamó a dejar atrás los discursos de odio para construir un futuro basado en el diálogo y el consenso. En conjunto, estas voces reflejan un panorama político en el que la derrota de Milei en Buenos Aires no solo es un revés electoral, sino también una señal para replantear estrategias y fortalecer la gestión en un contexto nacional complejo.
