La campaña electoral de La Libertad Avanza atraviesa un momento complicado debido a problemas internos relacionados con la fiscalización y la movilización de votantes. Karina Milei, figura clave en la organización, mostró su frustración porque los fondos destinados para garantizar la presencia de fiscales en las mesas no llegaron a destino. Según la información que revela el sitio especializado LPO, los recursos que debían ser gestionados por Sebastián Pareja no aparecieron, lo que generó un clima de desconcierto y críticas internas. Ante esta situación, se decidió que los fiscales deban actuar como voluntarios, una medida que genera dudas sobre la eficacia del operativo. Un candidato se quejó: «¡Se afanaron la fisca!», reflejando la desconfianza y la molestia dentro del espacio.
Por otro lado, la bronca de Karina también se volcó hacia Ramón «Nene» Vera, responsable de la movilización en Moreno y la Primera Sección. El acto de cierre de campaña en Moreno fue un fracaso en términos de convocatoria: se esperaba reunir entre 7.000 y 10.000 personas, pero asistieron menos de 2.000. Esta diferencia generó llamados desesperados y un ambiente de tensión en la organización. Karina reprochó directamente a Vera con la frase: «Les dimos 100 mil dólares para que movilicen», cuestionando la gestión de los recursos y la falta de resultados. Además, se mencionó a María Luz Bambaci, cercana a Pareja, como otra figura señalada por la deficiente coordinación en la Primera Sección.
Este escenario se suma a la crisis interna que atraviesa el armado libertario, con acusaciones cruzadas y renuncias, como la de una candidata en Junín que denunció manejos dudosos de dinero. También se criticó la baja movilización en actos y la presencia de personas contratadas para brindar «seguridad», lo que no logró mejorar la imagen pública del espacio. En definitiva, La Libertad Avanza enfrenta un desafío importante para recuperar la confianza interna y mejorar su organización de cara a las elecciones.
