Tres gobernadores argentinos, de Río Negro, Neuquén y Catamarca, solicitaron al gobierno nacional la apertura de un diálogo y un debate sobre la política impositiva luego de las elecciones de octubre. En el marco de la 46° convención anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), los mandatarios expresaron su preocupación por el trato desigual que reciben las provincias desde la Nación, reclamando un enfoque más equitativo que reconozca el rol productivo y generador de empleo de sus territorios.
Durante la jornada en Bariloche, Alberto Weretilneck, Rolando Figueroa y Raúl Jalil coincidieron en que la relación con la Casa Rosada debe mejorar, especialmente en lo que respecta a la distribución de recursos y la actualización de la ley de coparticipación, que consideran obsoleta e injusta. Figueroa destacó que su provincia aporta mucho más al Producto Bruto Interno (PBI) de lo que recibe, una situación que se replica en otras provincias patagónicas. Por su parte, Jalil reconoció avances en su provincia durante la gestión actual, aunque lamentó la falta de diálogo.
Los gobernadores también respondieron a las críticas de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien pidió mayor compromiso provincial para reducir el gasto público. Weretilneck defendió a las provincias, señalando que no son responsables de la deuda externa ni de la inflación, y que la mayoría de los impuestos vigentes son nacionales. Además, resaltó la necesidad de que el gobierno central funcione con un presupuesto claro para evitar incertidumbres.
Finalmente, confiaron en que tras las elecciones legislativas, el gobierno nacional abrirá canales de diálogo para abordar estos temas cruciales para el federalismo y la transformación económica del país.
