El gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, lanzó duras críticas hacia el PRO por su reciente alianza con La Libertad Avanza (LLA), calificando la decisión como un camino fácil y cómodo que busca el resguardo junto a los vencedores en lugar de construir una propuesta política sólida. En una entrevista con LN+, Torres destacó la necesidad de superar la polarización política que caracteriza a la Argentina y abogó por la creación de un espacio “republicano y federal” que permita dejar atrás la llamada “Argentina pendular”, marcada por cambios abruptos en las políticas públicas. “El peor enemigo de este país son los fanatismos, los dogmas. Eso es lo que nos llevó a blanco o negro y no entender que esa agenda de desarrollo tenemos que discutirla una vez y para siempre” afirmó Torres, quien junto a otros cuatro gobernadores encabezan Provincias Unidas.

Torres sostuvo que el principal enemigo del país son los fanatismos y dogmas que dividen a la sociedad en extremos, impidiendo la consolidación de políticas de Estado estables. “Argentina necesita desesperadamente tener un espacio republicano y federal para salir de esta Argentina pendular, donde pasamos de un samba liberal libertario a un samba keynesiano”, explicó. Además, criticó que la alianza entre el PRO y LLA responde a la búsqueda de un escaño más en el Congreso, en lugar de mantener una coherencia política a largo plazo. “Ir al resguardo de los vencedores es muy sencillo, es tomar atajos e ir a la cómoda”, afirmó. “Qué problema hay que se pierda una elección si sostenés una coherencia en el tiempo y de esa Argentina pendular podés pensar en políticas de Estado a mediano y largo plazo. No podemos querer refundar todo cada dos años” preguntó.

El gobernador también valoró la postura de figuras como María Eugenia Vidal, quien rechazó el acuerdo con LLA y prefirió mantenerse fiel a sus convicciones políticas. En cuanto a la agenda pública, Torres lamentó la falta de debate sobre temas clave como la reforma laboral y el aprovechamiento de recursos estratégicos como Vaca Muerta. Finalmente, anticipó un proceso de depuración interna en el PRO, donde muchos dirigentes podrían sumarse a espacios alternativos que promuevan una Argentina más federal y trabajadora, alejándose de la lógica de la polarización y el oportunismo político.