OpenAI, la compañía detrás del popular ChatGPT, ha sorprendido al mundo de la inteligencia artificial al anunciar un cambio en su estrategia. La empresa, que hasta ahora se había caracterizado por su enfoque en modelos de IA cerrados y exclusivos, ahora planea desarrollar un modelo de IA generativa más abierto. Este giro se produce en un contexto de creciente competencia, especialmente por parte de empresas chinas como DeepSeek y Meta, que han apostado por el código abierto.

Este cambio de rumbo representa una modificación significativa en la postura de OpenAI, que tradicionalmente ha defendido los modelos cerrados, donde los desarrolladores no tienen la libertad de modificar la tecnología subyacente para adaptarla a sus necesidades. OpenAI y otros defensores de este enfoque argumentan que los modelos abiertos son más vulnerables a usos maliciosos y a la manipulación por parte de actores con malas intenciones.

El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, explicó en la red social X que esta decisión se había estado considerando durante mucho tiempo, pero que otras prioridades habían prevalecido hasta ahora. «Llevamos mucho tiempo pensando en esto, pero otras prioridades prevalecieron. Ahora parece importante hacerlo», afirmó Altman. Este anuncio también se produce en un momento en que OpenAI ha cosechado éxitos con sus funciones de generación de imágenes en ChatGPT. La apertura de OpenAI podría responder a la necesidad de abordar las preocupaciones de grandes empresas y gobiernos que se muestran reticentes a depender de modelos sobre los que no tienen control, especialmente en lo que respecta a la seguridad de los datos. La estrategia de Meta y DeepSeek, que permiten a las empresas descargar y modificar sus modelos, ha ganado terreno al ofrecer mayor control y personalización. Mark Zuckerberg, director general de Meta, reveló que su modelo Llama ha superado los mil millones de descargas.