El ex presidente de Brasil, Luiz Ignácio Lula da Silva, se comprometió a brindar su apoyo a Argentina y mediar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en torno a la cuestión de la deuda externa. Lo manifestó durante una visita de su par argentino, Alberto Fernández, a Brasilia.
Lula afirmó haberse comprometido con Fernández a realizar «todo y cualquier sacrificio» a fin de auxiliar a Argentina en la difícil coyuntura que atraviesa, signada por problemas de liquidez, alta inflación y la elevada deuda contraída con el FMI.
«Pretendemos conversar, a través de nuestro ministro de Economía, con el FMI para quitarle el cuchillo del cuello a Argentina», aseveró Lula en declaraciones al término de su reunión con Fernández.
«El FMI conoce la forma en que se endeudó Argentina, sabe a quién le otorgó créditos, por consiguiente no puede seguir presionando a un país que solo anhela crecer, generar empleo y mejorar la vida de su pueblo», agregó Lula el martes.
Brasil se suma así a los reclamos de numerosos dirigentes, organizaciones sociales y religiosos de Argentina que demandan “sacarle el cuchillo de la deuda del cuello” para reactivar la economía nacional, ahogada por una abultada deuda externa superior a los 44.000 millones de dólares que, a su juicio, asfixia el crecimiento e impide invertir en áreas prioritarias como la educación, la salud y las obras públicas.
Mientras, el Gobierno argentino procura reestructurar la deuda a fin de lograr plazos más amplios y cuotas menores en los próximos años. La posición de los acreedores privados y el FMI será decisiva para conseguir un acuerdo que beneficie a la Argentina sin afectar la estabilidad financiera global, según coinciden analistas.
