China simuló este domingo ataques contra «objetivos clave» en Taiwán, en el segundo de tres días de maniobras militares de «cerco total» a la isla en represalia por la reunión de la presidenta taiwanesa con el líder del Congreso de Estados Unidos.

Taiwán y Estados Unidos denunciaron la operación, llamada «Espada Conjunta», pidieron «moderación» a Beijing y aseguraron mantener abiertos sus canales de comunicación con China.

Las maniobras comenzaron el pasado sábado luego de que la presidenta de Taiwán, Tsai Ing-wen, se reuniera la semana pasada con el presidente de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Kevin McCarthy, durante una escala en California de una gira por América.

China prometió responder a la reunión con medidas «firmes y contundentes».

Las maniobras tienen el objetivo de establecer la capacidad de China para «tomar el control del mar, el espacio aéreo y la información (…) para crear una disuasión y un cerco total» de Taiwán, dijo la televisión estatal china.

Taiwán dijo que detectó este domingo 11 buques de guerra y 70 aviones chinos alrededor de la isla, tras haber avistado nueve buques y 71 aviones el día anterior.

El Ministerio de Defensa taiwanés dijo que estaba respondiendo a las maniobras «con calma y serenidad» y explicó que los aviones de guerra detectados incluían cazas y bombarderos.

China considera a Taiwán, que tiene 23 millones de habitantes y un gobierno autónomo democrático, como parte de su territorio, y se opone a que funcionarios extranjeros visiten la isla o se reúnan con funcionarios taiwaneses en cualquier lugar del mundo.

En Taiwán, ubicada frente a las costas de China, se refugió el bando nacionalista chino tras su derrota con los comunistas en 1949 en la guerra civil china.