El gobierno de Nueva Zelanda ha anunciado una inversión de US $4 millones para ayudar a los adolescentes a recuperarse de las rupturas amorosas. La medida, que ha sido bien recibida por expertos en salud mental, incluirá la creación de una aplicación que proporcionará consejos y apoyo personalizado a los jóvenes que han experimentado una separación.
El ministro de Salud de Nueva Zelanda, Andrew Little, dijo que la inversión estaba destinada a abordar la creciente preocupación por la salud mental de los adolescentes después de una ruptura amorosa. «Estamos viendo una tendencia alarmante en la tasa de suicidios entre los jóvenes después de una separación», dijo Little. «Es importante que tomemos medidas para apoyarlos en este momento difícil».
La aplicación, que será desarrollada por expertos en salud mental y probada por adolescentes, proporcionará consejos para superar el dolor emocional y apoyo para construir relaciones saludables en el futuro. También incluirá una función de chat para conectar a los usuarios con profesionales de la salud mental.
La inversión también financiará la capacitación de consejeros escolares para brindar apoyo a los adolescentes después de una ruptura, así como talleres para padres y tutores sobre cómo apoyar a sus hijos.
La medida ha sido elogiada por expertos en salud mental, quienes han destacado la importancia de brindar apoyo a los jóvenes en momentos de estrés emocional. «Es muy positivo que se esté abordando este tema a nivel gubernamental», dijo Sarah Hetrick, profesora de salud mental juvenil en la Universidad de Auckland. «Las rupturas amorosas pueden tener un impacto significativo en la salud mental de los jóvenes, y es importante que se les brinde el apoyo que necesitan para superar esta experiencia difícil».
La inversión de Nueva Zelanda en la salud mental de los adolescentes sigue a una serie de medidas similares tomadas por otros países, incluidos Australia y el Reino Unido, que han introducido programas de apoyo para jóvenes después de una separación.
La nación tiene estadísticas vergonzosas de violencia familiar y sexual, y se requieren enfoques innovadores para romper el ciclo, según el viceministro de Justicia, Jan Logie. El Ministerio de Justicia reporta que cada año, la Policía de Nueva Zelanda investiga más de 100,000 incidentes de violencia familiar. En 2020, se recibieron 9,723 denuncias de violencia sexual por parte de la policía, y según el mismo Ministerio, aproximadamente la mitad de los denunciantes que informaron un delito de violencia sexual en Nueva Zelanda tenían menos de 18 años en el momento del incidente.
Se espera que la aplicación esté disponible para su descarga a finales de este año.
