El colapso del Silicon Valley Bank (SVB) ha desencadenado un temor generalizado en el sector bancario, llevando a una caída en las acciones del sector en los mercados mundiales. Los inversores están preocupados de que otras entidades financieras puedan enfrentar problemas similares y, como resultado, las autoridades se vean obligadas a rescatar los depósitos de los ahorristas. La falta de control y supervisión por parte de la Reserva Federal (FED) ha sido criticada por los inversores, quienes temen que se produzca una debacle financiera.

En respuesta a la quiebra del SVB, la FED ha anunciado que el vicepresidente de Supervisión, Michael Barr, estará a cargo de la revisión de la supervisión y regulación de SVB y que los resultados de la revisión se publicarán el 1° de mayo. El presidente de la FED, Jerome Powell, afirmó que «los acontecimientos que rodean a Silicon Valley Bank exigen una revisión exhaustiva, transparente y rápida por parte de la Reserva Federal».

Las acciones de los bancos regionales, como First Republic, West Alliance Bancorp y PacWest Bancorp, sufrieron fuertes caídas en la jornada de ayer. Los inversores están enviando un mensaje a la FED y al Departamento del Tesoro de EE. UU. de que las medidas de emergencia para proteger a los bancos pueden no ser suficientes.

La atención de los inversores se centra en la publicación de los índices de inflación que se difundirán mañana, los cuales serán clave para la definición del ajuste de la tasa de referencia de la FED. A pesar de que el mercado proyectaba que la FED ajustaría la tasa en 50 puntos básicos la semana próxima, dada la profundidad de la crisis en el sector bancario, muchos apuestan que el porcentaje será más cauteloso, en torno a 25 puntos.

La compra por parte de la farmacéutica Pfizer de la compañía médica Seagen por 43.000 millones de dólares, una de las mayores adquisiciones de los últimos años, pasó a un segundo plano debido a la magnitud de la crisis financiera.

La FED podría evitar incluso ajustar la tasa en su próxima reunión del 22 de marzo para evitar que más entidades financieras entren en problemas. La demanda frenética de Bonos del Tesoro ha provocado que los rendimientos de algunas notas caigan más de medio punto porcentual, ya que los inversores consideran que es poco probable que la FED aumente las tasas de interés y que la recesión ahora es casi inevitable.

El sistema estadounidense de bancos federales de préstamos hipotecarios está aumentando la cantidad de efectivo que tiene disponible para desplegar a medida que la quiebra de SVB aumenta las expectativas de que más bancos necesitarán ayuda. Las autoridades financieras presentaron un plan de rescate para proteger los fondos de los depositantes del SVB, con colocaciones de hasta 250.000 dólares, que incluye un programa de financiamiento bancario manejado por la FED.