La justicia de Nicaragua acaba de condenar a 94 personas por traición a la patria, retirándoles su nacionalidad y ordenando la confiscación de sus bienes. Esta decisión ha afectado a miles de personas, entre ellas miembros de la Iglesia católica, escritores y periodistas.
Wilfredo Miranda, un periodista nicaragüense afectado por este despojo de nacionalidad, ha hablado en CNN acerca de los temores que esta decisión ha causado entre la población. Miranda ha explicado que esta medida es un intento por parte del régimen de controlar la información que se difunde. Esta decisión no es aislada y forma parte de una serie de limitaciones impuestas por el gobierno a la libertad de expresión y los derechos humanos.
Además, esta decisión ha provocado el temor de que el gobierno de Nicaragua siga violando los derechos humanos de sus ciudadanos [1], algo que ha estado ocurriendo desde hace años. Muchos han señalado que el gobierno está usando la ley para acallar a aquellos que se oponen a sus políticas.
